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#27j. El mundo se enfrenta a otro ciberataque mundial

27j

Otro día negro para el mundo. Segundo ciberataque de consecuencias universales.

¿Qué está pasando?

Pues que esto no ha hecho más que empezar. Pero sin querer ser alarmista, empecemos a buscar las soluciones para conseguir días, al menos, grises.

¿Cómo podemos evitarlo?

Ya he comentado en diversas ocasiones anteriores que los sucesos ciber carecen de entidad física y material. Estos cibersucesos “suceden” en un nuevo entorno ciber. Y este nuevo cibermundo está compuesto de nuevas reglas y normas diferentes a las del mundo físico.

La primera regla diferente es que el poder judicial y el poder legislativo no pueden desplegar su eficacia y poder para ordenar este ciberespacio. Ni pueden crear esas “ciberleyes” ni pueden aplicarlas o ejecutarlas.

Entonces, ¿Cómo conseguimos una mínima ciberseguridad?

Viéndolo con nuevos “ojos” y desde un posición y lugar diferente: la ciberposición del CiberDerecho.

La ciberseguridad persigue un objetivo o activo: proteger la Información… y poco más.

La ciberseguridad actual entendida, desde nuestra posición territorial, no persigue la seguridad de las Personas.

En concreto, la ciberseguridad persigue que la información que viaja por el ciberespacio llegue a su destino, de forma integra y esté disponible, para la máquina-ordenador.

Pero, detrás de esos ordenadores, se encuentran personas que a través de su intelecto, leen e interpretan esa información “segura”, y esa información, puede causar daños personales.

Ahí radica el cambio de enfoque. La ciberseguridad debería ampliar su activo a proteger y ampliar la protección a las personas.

¿Y cuál es la solución a futuro?

La solución pasa, a mi entender, por la necesidad de que la información que viaje por el ciberespacio, debe cumplir un código o estándar.

Ese código debe delimitar que información es maliciosa y puede potencialmente causar un daño, no solo a las máquinas sino también a las personas.

Pasemos a crear un código de confianza que delimite en cada momento, en base a usos y costumbres, que paquetes de información a nivel de capa TCP/IP, son potencialmente maliciosos.

¿Quién debería crear este Código de Confianza?

Aquellos organismos con suficiente capacidad y poder para crear una Normalización, en base a costumbres y usos de los internautas. Pueden ser los Estados y las ciberorganizaciones con voluntad de establecer las nuevas reglas de juego a nivel de buen Código.

Esta nueva forma de crear CiberDerecho basado en una nueva fuente de normas y reglas (las costumbres), generaría una gran cantidad de ideas que, en forma de normas individuales, conformarían una nueva Norma o Código de Confianza entre personas.

 

 

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Author: Álvaro Écija

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